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El mejor parqué para hacer deporte



En nuestro último artículo presumíamos de ofreceros el mejor parqué del mundo. Y no es poco.

Os hablamos de confianza en la calidad. La calidad la ponemos nosotros, desde KÄHRS. La confianza la ponéis vosotros, nuestros clientes, seáis particulares o profesionales. Estos últimos redoblan dicha confianza al ser ellos nuestros clientes y, al mismo tiempo, recibir la confianza de sus propios clientes al sugerirles que hagan una apuesta segura y elijan KÁHRS para sus oficinas. Lo explicamos en Pisando fuerte.


Hoy vamos a redoblar esa confianza y nos vamos a otro ámbito bien diferente. Un mundo en el que la estabilidad en los suelos de KÄHRS es crucial. Tanto que quienes van a usarlos se juegan su salud y se juegan su futuro a base de eso, “pisar fuerte” sobre nuestros suelos. Pisar, saltar, caer y rebotar sin parar. Y no exageramos ni un ápice.


Hablamos de profesionales cuya decisión más importante es la elección de un buen parqué.

Hablamos del uso del suelo como herramienta de trabajo. Nos referimos al deporte de alto rendimiento. Si hay alguien que sabe bien de la importancia del suelo es quien estrella sus huesos contra el parqué y sale ileso. Quien flexiona sus rodillas, hasta 110 veces por minutos sobre una superficie estable, resistente y lo suficientemente flexible como para amortiguar los centenares de impactos que sus articulaciones van a recibir mientras se ejercitan, mientras compiten.


Un suelo que cede y resiste al mismo tiempo. Que se amolda a las necesidades del profesional. Del que se desploma jugando al balonmano. También del jugador de baloncesto que impacta tomando impulso para hacer un mate en un feroz esfuerzo. Ambos necesitan flexibilidad en el suelo y rigidez para tomar impulso sin que tanto derroche físico repercuta en sus articulaciones y en sus huesos. También hablamos de pies que pasan de puntillas por el parqué. Un parqué adaptado a las zapatillas de satén de las bailarinas de ballet, que amortiguan los sonidos y permiten que sus pies se deslicen sin sufrir. Hablamos de pies descalzos que no deben escurrirse por el parqué y mucho menos sufrir con un suelo astillado al hacer danza moderna. Hablamos del suelo firme que soporta la fricción del esgrimista y debe facilitar su equilibrio para asegurar su estocada. Son tantos y tantos los ejemplos...


Y todos ellos comparten un denominador común: el parqué.



Ninguno de esos deportistas salta a nuestro parqué temiendo por su salud. Podrán concentrarse en mejorar su rendimiento, en enfrentarse en buena lid al rival. Los veremos asegurando la red de voleibol, colocando las porterías de fútbol sala, midiendo la acústica para un ejercicio de danza. Pero nunca veremos a un profesional palpando el parqué para comprobar su rigidez, su dureza, si está bien o mal pulido, si encaja bien para no tropezar… Todos saltan al parqué y éste pasa desapercibido. Queda relegado a un segundo plano. Nunca es protagonista aunque atesore el sudor, los golpes, lágrimas y agua de quienes lo castigan sin prestarle atención.


Y es que una vez instalados los parqués de KÄHRS en un polideportivo, en un escenario… la base de todos estos deportes y espectáculos se sobreentiende que nunca va a fallar. Y no falla.


Porque los parqués de KÄHRS no fallan y cuidan por igual a todo el que salte sobre ellos. Salte, frene en seco, caiga y se desplome, rebote y corra. Esa es nuestra tranquilidad y la de quienes confían (y son muchos los que ya lo han hecho) en nuestros suelos.


Siempre presente, siempre silente. Resistiendo el trato y el maltrato, sin quejarse. Suelos de roble, haya, arce y roble que cumplen todos los requisitos que hemos expuesto y suman dos características más: su belleza, innegable, ennoblece cualquier polideportivo y/o escenario.


También son fáciles y rápidos de instalar y de conservar.



Es el resultado de años de esfuerzo innovando, investigando, seleccionando los mejores materiales y mimándolos para ofrecer el mejor suelo deportivo que hay en el mercado.


Una primera capa de laca de poliuterano acrílico tratado con radiación ultravioleta de alta calidad para dotar de resistencia (al desgaste). Piso flexible a impacto y tracción mediante nuestra junta Woodlock. Entrlazamos los tableros para minimizar el desplazamiento de la madera y varias capas de poliéster con dureza progresiva para absorber la energía relativa.

4 capas de confianza, una sobre otra, con cuatro misiones diferentes y un objetivo común: tu satisfacción y la de los que se van a dejar la piel sobre nuestros parqués.